Embarazo radiografía

¿Es seguro hacerse una radiografía dental durante el embarazo?

Estar embarazada cambia la forma en la que percibes cualquier prueba médica. Si aparece una molestia dental, una sensibilidad persistente o simplemente toca revisión, es normal preguntarse si una radiografía puede suponer algún riesgo para el bebé. Es una duda muy frecuente en consulta, y lo primero que conviene saber es que con la tecnología actual y siguiendo los protocolos adecuados, las radiografías dentales son seguras durante el embarazo.

Embarazo radiografía

La radiación actual no es como la de antes

Gran parte del miedo procede de épocas en las que los equipos emitían dosis más altas. Hoy la realidad es muy distinta. La radiología digital, que es la utilizada en la odontología moderna, reduce la radiación hasta en torno a un 90% respecto a los sistemas antiguos. Para que te hagas una idea clara, una radiografía intraoral aporta una cantidad de radiación similar a la que recibimos de forma natural del ambiente en pocos días de vida cotidiana.

Además, la exposición es localizada y dirigida exclusivamente a la zona bucal, muy lejos del abdomen. Organismos científicos internacionales como la OMS o la American Dental Association coinciden en que este tipo de radiografías, realizadas correctamente, no se asocian a mayor riesgo de aborto, malformaciones ni alteraciones del desarrollo fetal.

Cómo se actúa en clínica

Cuando una paciente está embarazada o cree que podría estarlo, se aplican medidas específicas de protección y aplicamos protocolos establecidos. Se emplea delantal plomado que cubre abdomen y pelvis, protector tiroideo y sistemas digitales que permiten obtener la imagen con la mínima dosis posible. Además, solo se realizan radiografías cuando son necesarias para el diagnóstico; nunca por rutina ni por precaución innecesaria.

Si no hay urgencia y la prueba puede posponerse sin afectar a la salud, se espera. Si es imprescindible para diagnosticar y tratar un problema activo, se realiza con todas las medidas de seguridad.

Cuándo es conveniente hacerla y cuándo puede esperar

No todas las radiografías tienen la misma prioridad. Cuando hay infección, inflamación, traumatismos dentales o sospecha de procesos que puedan extenderse, la prueba diagnóstica no debería retrasarse. En estas situaciones, el riesgo de no tratar el problema es claramente mayor que el de la radiografía.

En cambio, controles rutinarios, revisiones sin síntomas o seguimientos de tratamientos estables pueden posponerse perfectamente hasta después del parto. La clave está en valorar cada caso de forma individual.

¿Importa el trimestre del embarazo?

Desde el punto de vista científico, una radiografía dental bien realizada es segura en cualquier momento de la gestación. Aun así, se suele preferir el segundo trimestre porque el desarrollo fetal inicial ya ha ocurrido y la paciente suele encontrarse más cómoda en el sillón dental. En el primero se reservan para situaciones necesarias, y en el tercero se realizan sin problema si están indicadas, aunque la postura pueda resultar algo menos confortable.

Un dato tranquilizador: la dosis de radiación de una radiografía dental es miles de veces inferior a los niveles que se consideran potencialmente perjudiciales para el feto.

Mitos que conviene desterrar

Existe la creencia de que cualquier radiografía puede provocar malformaciones o que lo mejor es evitar al dentista durante el embarazo. Ninguna de esas afirmaciones es correcta. Las dosis empleadas en odontología son extremadamente bajas y, de hecho, lo realmente peligroso es dejar sin tratar infecciones dentales activas, ya que pueden afectar al estado general de salud.

También es falso que haya que esperar siempre al parto para hacerse pruebas. Solo las revisiones que no son necesarias pueden aplazarse; las urgencias deben diagnosticarse y tratarse cuando aparecen.

La importancia de cuidar la salud oral en esta etapa

Durante el embarazo se producen cambios hormonales que favorecen la inflamación gingival y aumentan la susceptibilidad a caries. Mantener revisiones, higiene adecuada y tratamiento precoz de cualquier problema ayuda a evitar complicaciones. La coordinación entre dentista y ginecólogo, cuando es necesaria, es habitual y permite resolver dudas con total seguridad.

En Clínica Dental Esquero10 se prioriza siempre un enfoque prudente, cercano y personalizado, especialmente con embarazadas. Se trabaja con radiología digital de baja dosis, sistemas diagnósticos avanzados y protocolos específicos para gestantes, explicando cada paso con claridad y adaptando las decisiones a cada caso. Si durante el embarazo notas molestias dentales, inflamación de encías o simplemente quieres una revisión, puedes pedir cita y recibir una valoración profesional.

Reserva ahora tu cita de valoración.

Scroll al inicio